





Lápices duros: De mina seca, tenaz, a grisacea y algo más estrecha.
Lápices blandos: De mina aceitosa, fragil, oscura y más gruesa.
Dentro de estas dos clasificaciones existe un amplio gradiente de opciones que satisfacen todas las demandas. Desde el lápiz superduro al superblando. Para poder diferenciarlos, además de probarlos sobre el papel y experimentar por nuestra propia piel los diversos tonos que generan, observando la numeración o las letras que llevan impresa en la caña de madera.
Los lápices duros llevan la letra H (hard, duro en inglés) o números altos: 3,4,5,6...
Los lápices blandos, por el contrario, se identifican con la letra B (bold, marcado en inglés) o números bajos 0,1...
Aunque también se pueden encontrar los que mezclan numeros y letras, que siguiendo con el esquema anterior diferencian las diversas durezas:
Los lápices duros vienen definidos por la letra H seguido por un número (cuando más alto más duro): 2H, 3H, 4H, 5H...
Los lápices blandos vienen definidos por la letra B seguido por un número (cuando más alto más blando):2B, 3B, 4B, 5B...